martes, 7 de febrero de 2017

Cuento para concurso

     Soy escritor como soy padre, esposo, hijo, triatleta, crossfiter es decir, no me pagan por hacerlo pero, me da grandes satisfacciones, inmenso placer aunque en ocasiones cuando la vida pega me hace pensar si no desperdicio el tiempo.
     Escribí este cuento para un concurso de mini ficciones, el premio era la publicación, no tengo que decir que no gane, no me importo, aunque estaba emocionado.  En fin que no siempre se gana sobre todo cuando escribes como aficionado, tratando de volverte profesional con una hora diaria de escritura, sin saber las reglas de ortografía, esperanzado al autocorrector de la computadora.  

“Sálvame de las palomas”

     Descubrí a Lázaro una mañana de abril, sentado en una banca alimentaba  palomas,  a primera vista podías ver que no alcanza los treinta años pero, su mirada denotaba vejez, fatiga, hastío, abandono, sus ojos cansados tenían la pesadez de alguien que ha pasado años en alguna prisión.
     Camine hacia él, no me importo espantar a las aves con mi andar, no dijo nada, tan solo levanto su cabeza, me imagino para ver quién era el estúpido que acababa de ahuyentar a los pichones, fue ahí que pude ver lo que sucedía.  Tenía una forma  muy particular de pestañear, cada abrir y cerrar de sus parpados intermitentes eran mensajes en clave morse.
     Las palomas volaron a muy corta distancia, Lázaro  sostuvo su mirada varios segundos, lo suficiente para que pudiera leer en sus ojos: “Gracias, no soporto a esos sucios pájaros”. Me quedé atónito, él en cambio seguía sin inmutarse por mi presencia, arrojando migajas de pan sin decirme algo.  En una segunda mirada pude ver que vestía uniforme de algún supermercado, el gafete que colgaba de su camisa, decía: “Hola, soy Lázaro, estoy para servirle”.
     -¿Qué sucede?, ¿Por qué tan triste? –pregunte pero, no hablo, tan solo me miro de nuevo, en seguida sus ojos respondieron.
     -Mátame, sálvame de las palomas.
     No dude ni un segundo, saque mi pistola y le dispare tres veces en el pecho.


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